Experience that leads to success

Evita ser el cuello de botella

admin

La semana pasada me dio por plantearme las siguientes preguntas:

¿Te ocurre con frecuencia que hay tareas sumamente importantes que nadie más que tú puede llevar a cabo pero que, por una cosa u otra tienes que posponer (ya sea porque tienes algo más importante, porque te duele la cabeza, te ha dejado tu pareja o te pica la barriga)?

¿Eres de los que dice “sí espera déjame que lo haga yo que tardo diez minutos” y luego pasa una eternidad completa (quizá hasta un poco más) hasta que realmente lo haces?

La respuesta fue “más de lo que me gustaría y debería”. Eso a pesar de que llevo tiempo trabajando en el magnífico tema llamado “aprender a delegar” (una de las lecciones más difíciles de aprender como emprendedor). Si tu respuesta a las dos preguntas anteriores también es sí, ¡enhorabuena! eres un perfecto especimen de “collum botellae” (así que formalmente has ingresado en nuestro club y tienes derecho a irte de cañas con más gente como nosotros).

Pero no te preocupes, como casi todas las enfermedades, esta también tiene remedio. Y aquí me gustaría proponer algunas preguntas que nos pueden ayudar a solucionar el problema:

1) ¿Realmente es tan importante esa tarea que tú y sólo tú puedes realizar? ¿seguro que los demás no podrían ir tirando?

2) ¿Hay alguien más que pueda hacer ese trabajo? ¿Estás seguro de que no? (a riesgo de repetirme ¿seguro, seguro, seguro que no?)

Volviendo a mi caso que es el que conozco y desde el que puedo hablar. En muchas ocasiones que aquello que a mí me parecía básico resulta que no tiene por qué impedir que los demás vayan avanzando y también cada vez me doy más cuenta de que hay muy poquitas tareas “no delegables”.

Es cierto, igual otra persona tarda 3 días cuando yo tardaría dos horas. Por otra parte, lo normal es que pasen varios días y la tarea siga sin realizarse. En ese caso, no sólo no se ha cumplido el objetivo sino que he negado a otra persona a aprender a realizar esa tarea y descargarme de trabajo para concentrarme en cosas más importantes.

Intentando encontrar una forma para resolver esta tendencia he llegado a las siguientes conclusiones (espero que puedan resultarles de utilidad a alguien):

1) Planifica bien e identifica qué tareas son realmente imprescindibles para completar un trabajo.

Artículo completo: Evita ser el cuello de botella

Posts relacionados

Comentar